martes, 11 de agosto de 2015

Estado de emergencia en Ferguson por nuevas protestas antiracistas




Las protestas, los gritos y la represión volvieron a instalarse este lunes en Ferguson, luego de que la noche del domingo terminara con un joven negro gravemente herido y con más de 50 detenciones y la declaración de un estado de emergencia.

La tensión escaló tanto en apenas 24 horas en esta ya simbólica ciudad que el gobierno nacional se apuró a reaccionar.

La secretaria de Justicia, Loretta Finch, condenó un tiroteo que sucedió al final de la marcha pacífica del domingo que recordó el primer aniversario de la muerte del joven negro Michael Brown y que terminó con un joven negro hospitalizado y acusado formalmente de atacar a varios policías.

“Me gustaría decir unas pocas palabras sobre los sucesos de anoche en Ferguson. Condeno rotundamente la violencia contra la comunidad, incluida (la ejercida contra) los agentes de policía, en Ferguson”, aseguró a la prensa Lynch, uno de los miembros negros del gabinete de Barack Obama.

“Como hemos visto en los recientes meses y años, la violencia no sólo oscurece cualquier mensaje de protestas pacíficas, sino que pone en peligro a la comunidad y a los policías encargados de protegerla”, añadió Lynch, citada por la agencia de noticias EFE.

Toda la jornada de ayer había transitado en la más absoluta tranquilidad, sin embargo, tras caer la noche, una ráfaga de disparos desató un momento de caos que terminó con varios policías vestidos de civil disparando contra Tyrone Harris, un joven negro, presuntamente armado.

Harris se encuentra hospitalizado y su estado es crítico, según informó hoy la Policía de Ferguson, la misma que anunció que el joven fue acusado formalmente por atacar a varios oficiales.

El padre de Harris defendió la inocencia de su hijo y puso en duda el relato de la Policía. “Mi hijo ni siquiera iba armado cuando le dispararon”, aseguró en una entrevista con el diario The Washington Post.

Los organizadores de la marcha de ayer evitaron hablar sobre el tiroteo, en parte porque desconfían de la versión policial, y prefirieron concentrar sus críticas en la inalterable actitud intimidatoria y represiva de las fuerzas policiales en Estados Unidos a lo largo de este año.

“Fue una mala decisión la de usar policías de civil en una protesta porque justamente dificulta a la gente poder identificar a los policías, lo que es esencial para la seguridad de los miembros de la comunidad”, alertó Kayla Reed, unos de los miembros del movimiento que convocó a la marcha, la Organización para la Lucha Negra, según la agencia de noticias Europa Press.

Mientras la dirigencia política y los medios estadounidenses se concentraban en el episodio de violencia de anoche que opacó una jornada en paz, en Ferguson más de cien militantes del nuevo movimiento de resistencia negra que nació tras la muerte de Brown protagonizaron hoy a la tarde una sentada frente a los tribunales federales de Saint Louis, la capital de Missouri.

Pese a que al acto de desobediencia civil fue completamente pacífico, la policía arrestó a al menos 56 activistas, entre ellos varias de las caras más conocidas del nuevo movimiento de resistencia.

En medio de la tensión y el forcejeo que provocaron las detenciones, el gobierno del condado de Saint Louis declaró el estado de emergencia y llamó a que todos los manifestantes volvieran a sus casas antes de que cayera la noche.

El estado de emergencia declarado hoy por el jefe del condado de Saint Louis, Steve Stenger, significa que el control de la Policía en la localidad de Ferguson pasa al jefe policial del condado, Jon Belmar, un paso necesario para enviar refuerzos.

Hace un año, luego que la muerte de Michael Brown a manos de la policía desatara una ola de protestas contra el racismo y la brutalidad de las fuerzas de seguridad, fue el gobernador de Missouri quien declaró un estado de emergencia sobre todo el territorio, limitó los derechos civiles y hasta llamó a la Guardia Civil.

Los refuerzos aplacaron eventualmente las protestas en las calles y más tarde el Departamento de Justicia nacional intervino la Policía de Ferguson, mayoritariamente blanca, y denunció prácticas institucionales de racismo y abusos contra la población mayoritaria negra.

Pero, al cumplirse un año de la muerte de Brown y después de repetidos asesinatos de hombres y mujeres negros desarmados a manos de policías en todo el país, poco parece haber cambiado en Ferguson.



Telam




http://www.librered.net/?p=39991


Anti-Imperialista ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

0 comentarios:

Publicar un comentario